Errores del Intelectualismo en la Iglesia » Cornelius

Errores del intelectualismo en la Iglesia Cristiana

por • 19 abril, 2017 • Mosaico, Reciente, SliderComentarios (0)68

Errores del Intelectualismo en la Iglesia » Cornelius

La postura anti-intelectual es nociva para la iglesia y el crecimiento del reino de Dios. Esa postura tiene un origen, la cual al parecer tiene tres razones. Primero, una confusión en la posición intelectual de la iglesia, sus beneficios y sus perjuicios; segundo, la falta de educación secular en algunos creyentes; y tercero, la existencia de un falso intelectualismo que ha dañado a la iglesia (1 Timoteo 6:20).

Algunos errores de creyentes y líderes intelectuales han hecho que la iglesia mantenga esta postura en contra de la educación, la razón y el intelecto. Es necesario aclarar cuál debe ser la posición de la iglesia en cuanto al intelecto, la razón y nuestra mente.

Falso intelectualismo cristiano

¿Existe un intelectualismo cristiano verdadero? Aceptar esto sería confirmar la existencia de intelectualismo cristiano falso, por tanto veamos lo siguiente.

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En 1 Timoteo 6:20 el Apóstol Pablo menciona la existencia de “falsa ciencia” o “falso conocimiento de la verdad”. Después en el verso siguiente 1 Timoteo 6:21 el Apóstol menciona también: “La cual profesando algunos [falsa ciencia], se desviaron de la fe”.

Lo anterior nos hace pensar dos cosas: primero, la existencia de un conocimiento falso y otro verdadero; segundo, la falsa ciencia –como lo muestra la Biblia– nos aparta de la verdad de Dios, dicho de otra manera la falsa ciencia está en contra de Dios.

El verdadero conocimiento nos acerca a Dios » Cornelius.org.mx

Errores del intelectualismo en la iglesia

En nuestro crecimiento y maduración como hijos de Dios es común que cometamos muchos errores y tengamos tropiezos. Esto es parte del proceso, pero es muy importante identificar y aprender de ellos.

Conocer algunos de los principales errores del intelectualismo en la iglesia es muy importante para poder aprender a verdaderamente amar a Dios con nuestra mente y erradicar los perjuicios de la ignorancia y de la resistencia al conocimiento de Dios en la iglesia.

Error 1: No someter nuestra mente a Dios

Someternos a Cristo es el conocimiento de Dios » Cornelius

En 2 Corintios 2:5 la Biblia menciona: “Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.” Con esto entendemos que todo pensamiento de nuestra mente que quiera estar en contra del conocimiento de Dios debe someterse en obediencia a Cristo.

Anteriormente vimos en 1 Timoteo 6:20-21 como la Biblia menciona un falso conocimiento y una falsa ciencia, que nos aparta y está en contra de Dios. Cuando permitimos que nuestra mente mantenga pensamientos o ideas que nos apartan o están en contra del conocimiento de Dios hemos dejado de someterla a Cristo.

La Biblia diferencía el conocimiento de la sabiduría

Conocimiento y Sabiduría en la Biblia, Dios » Cornelius

Es bueno mencionar que la Biblia diferencia muy bien el conocimiento de la sabiduría, en Proverbios 4:5-7 vemos que tan importante puede ser la sabiduría: “Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca; No la dejes, y ella te guardará; Amala, y te conservará. Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.”

¿Pero cómo podemos obtener sabiduría? La Biblia menciona en tres ocasiones especiales Proverbios 1:7, Proverbios 9:10 y Job 28:28 que el origen o el principio de la sabiduría es el temor de Jehová. Una vez más vemos, que someter nuestra mente y nuestra vida al Señor es una señal de un conocimiento e intelectualismo verdadero que agrada a Dios.

Como creyentes debemos desarrollar nuestro intelecto y estudiar la palabra de Dios para poder amar a Dios con nuestra mente, pero también es muy importante estar sometidos y someter nuestra mente a Dios y por sobre todas las cosas buscar conocer la sabiduría de Dios.

Error 2: No analizar nuestro fruto

En muchas personas el intelectualismo es una excusa para manifestar inmadurez o defectos de carácter tales como: rebeldía, escepticismo, discordia, falta de amor, legalismo, contención u hostilidad a los hermanos y el cuerpo de Cristo.

Muchas veces los intelectuales en la iglesia suelen ser persona que presumen de su conocimiento o a la primera oportunidad aprovechan para hacer gala de eso, frecuentemente también este tipo de personas suelen ser entusiastas asiduos de debates y discusiones, ¿pero qué debemos hacer al respecto?

Es importante que analicemos el fruto de nuestro intelectualismo y de nuestros razonamientos, ¿nos ayudan a fortalecer nuestra relación personal con Dios y con nuestros hermanos de la iglesia? ¿Nos ayuda a cada día reflejar mejor el carácter de Cristo? O bien, ¿a mejorar nuestro carácter y nuestras relaciones? ¿Nos permite desenvolvernos mejor en la iglesia y servir al cuerpo de Cristo?

Un sano intelectualismo cristiano debe acercarnos más a Dios y ayudarnos a ser más como Cristo

El fruto del conocimiento que agrada a Dios » Cornelius.org.mx

Un sano intelectualismo cristiano que agrade a Dios debe ayudarnos a manifestar en nuestras vidas los frutos del Espíritu Santo: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.” Gálatas 5:22-23

Por consiguiente, un intelectualismo cristiano que agrada a Dios debe ayudarnos a manifestar las obras de salvación. En Efesios 2:10 la Biblia dice que Dios nos predestinó para las buenas obras. No somos salvos por obras, sino por fe, pero cuando hemos sido verdaderamente cambiados por Cristo las buenas obras como el servicio, la ayuda y la generosidad deben ser un resultado natural de nuestra conversión.

Un sano intelectualismo cristiano que agrada a Dios debe ayudarnos a mejorar nuestra relación personal con Dios, con nuestros hermanos y con el prójimo. Debe ayudarnos a mostrar el carácter de Cristo y mejorar nuestras relaciones personales. Finalmente también debe fortalecernos para servir al Señor, prestar ayuda a nuestro prójimo y ser más generosos.

Error 3: olvidar nuestro propósito

¿Predicar a Cristo por contienda o por amor? » Cornelius

Uno de los principales errores de aquellos que procuran cultivar el conocimiento e inteligencia dentro de la iglesia es olvidar el propósito por el cual hacen esto. Como cristianos todo lo que hacemos debemos hacerlo para glorificar y agradar a Dios, no a los hombres ni a nosotros mismos.

Nuestro intelecto y nuestra mente debe ser una herramienta para establecer el Reino de Dios y cumplir su propósito, no para demostrar nuestro conocimiento o debatir de forma continua. Para muchos intelectuales siempre es una tentación hacer una demostración de su punto de vista o conocimientos. Veamos lo que dice la Biblia en Filipenses 1:15-17

“Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente […] pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio.”

Esto nos hace reflexionar la razón por la cual estudiamos, leemos o desarrollamos nuestro intelecto. ¿Estudiamos para presentar defensa de nuestra fe? ¿Para amar a Dios con nuestra mente? ¿Lo hacemos para ayudar y dar una evidencia al hermano que duda? ¿Para fortalecer nuestra fe en Dios? O bien ¿Lo hacemos por vanidad y para contienda?

Debemos predicar a Cristo por amor, no por contienda ni por contención. Cultivar nuestro conocimiento debe de ser para glorificar a Cristo y cumplir el propósito de Dios en nuestra vida, para edificar al cuerpo de Cristo y servirle. Tener en cuenta estos puntos nos permitirá amar a Dios con nuestra mente sin cometer muchos errores.

Conclusión

Desarrollar nuestro intelecto y cultivar nuestro conocimiento es una forma de amar a Dios con nuestra mente. Nos ayuda en la obra de Dios y nos hace más capaces y aptos para ella.

Es necesario voltear otra vez al conocimiento de la palabra y desarrollo del intelecto para recuperar un terreno perdido. Sin embargo en el camino al intelectualismo podemos cometer muchos errores.

Es importante desarrollar nuestro intelecto pero también la sabiduría de Dios y una mejor comunión e intimidad en su presencia. Debemos someter nuestra mente a Cristo, analizar nuestro fruto y recordar cual es el propósito de nuestro conocimiento e intelecto.

Finalmente, como está escrito en 1 Corintios 8:1 “El conocimiento envanece, pero el amor edifica.”

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